Transparencia
La transparencia es uno de los pilares de esta marca. Aquí explicamos, con claridad, de dónde proceden las alas y cómo se incorporan a cada joya.
Las alas utilizadas en la colección Segundo Vuelo proceden de un mariposario en Colombia dedicado a la cría y conservación de mariposas. Allí, los ejemplares completan su ciclo de vida de forma natural.
Una vez que una mariposa muere por causas naturales propias del final de su ciclo de vida, se revisan sus alas. Solo se seleccionan aquellas que conservan la integridad y el color necesarios para convertirse en una pieza de joyería.
El mariposario mantiene un entorno controlado orientado a la cría, el estudio y la conservación de mariposas. Nuestra colaboración se centra exclusivamente en el aprovechamiento responsable de las alas tras el ciclo de vida natural de los ejemplares.
Cada ala pasa por un proceso de limpieza y verificación antes de conservarse en condiciones controladas de humedad y temperatura, hasta su incorporación a la pieza final.
El ala se sella entre cristal mineral y se monta a mano sobre una base de acero quirúrgico o metal bañado en oro, según la pieza. Este proceso protege el ala de la humedad, el roce y la luz directa.
Empleamos acero quirúrgico, baños en oro 18k y cristal mineral de protección. Progresivamente incorporamos proveedores con certificaciones de responsabilidad ambiental, que iremos documentando en esta página.
Cada joya se entrega en un packaging diseñado con materiales reciclables, junto con un certificado de autenticidad que documenta el origen del ala utilizada.
Cada ala presenta variaciones naturales de tamaño, color y textura. Por eso ninguna pieza de Segundo Vuelo es exactamente igual a otra: la singularidad forma parte de su valor.
Estamos ampliando la documentación pública sobre el mariposario colaborador y el proceso de trazabilidad, para reforzar la confianza y la transparencia de esta colección. Si tienes preguntas concretas, puedes escribirnos desde nuestra página de contacto.